La semana pasada comenzamos la clase, como siempre, hablando de un libro. En este caso fue "Cartas a un joven poeta" de Rainer María Rilke.
Se concluyó la explicación con una serie de conclusiones que me parecieron muy interesantes: necesidad de silencio y soledad para crear, la dificultad de dicho camino, la autocrítica y la busqueda de confrontación y alternativas.
Esta semana se nos ha propuesto un ejercicio en el que la creatividad juega en él un papel fundamental. Para encontrar mi idea, tuve que pararme a pensar yo sola delante de un folio en blanco durante un rato en silencio. Además, también me di cuenta de que resulta un camino dificil, en el sentido de que se te pueden ocurrir muchas ideas pero no todas pueden llevarse a cabo. Además, cambie varias veces de proyecto porque cuando ya lo tenía más o menos estructurado, no me terminaba de convencer o se lo enseñaba a mi familia y a ellos tampoco les convecía del todo.
En definitiva, con este trabajo me he dado cuenta de la verdadera dificultad del proceso creativo y de la necesidad de llevar a cabo todos esos puntos con los que se concluyó el libro de la semana pasada.
Acabo con una célebre frase de Paul Gauguin, un famoso pintor francés, que tiene para mí una gran relación con toda mi reflexión y con la creatividad en sí.
“Cierro mis ojos para ver”
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