Como hemos podido observar mientras realizábamos el trabajo de la partitura vemos qeu la música crea espacios y unas formas muy singulares que podemos interpretar para crear arquitectura. Por ejemplo, si escuchamos música podemos interretarla como una serie de ondulaciones con bajadas, subidas o bruscas cambios de ritmo. Siempre qeu escuchamos música solemos mover alguna parte del cuerpo, en el caso de mover la mano, realizamos movimientos circulaes que describen curvas, esas curvas nos sirven para imaginarnos edificios imposibles que rara vez se convierten en realidad.

Este edificio es un claro ejemplo de lo que nos puede llegar a a sugerir la música, por lo menos en mi caso.
Con ésto podemos llegar a la conclusión que cualquier cosa que percibimos la podemos convertir e imaginarla como una cosa totalmente diferente, como en el caso de la música y la arquitectura.










