jueves, 10 de febrero de 2011
JUAN MANUEL ROJAS FERNANDEZ
Juan Manuel Rojas hizo que me diese cuenta de que la arquitectura ante todo está hecha a partir de la racionalidad, se construye por y para la sociedad, por lo que lo primero que se tienen en cuenta a la hora de proyectar son las necesidades de las personas.
A partir de este planteamiento, y aprovechando las oportunidades que nos ofrece el desarrollo de la tecnología, debemos pensar y crear edificios.
Poniendo como ejemplo el Hotel Montemálaga, nos ofreció una visión diferente de la arquitectura sostenible, dependiendo de la forma que se le confiera al edificio podrá ser más o menos eficiente energéticamente, siempre teniendo en cuenta las herramientas que nos ofrecen las energías renovables, como son los paneles de placas fotovoltaicas.
A pesar de que el arquitecto tenga la mayor parte de la responsabilidad en el tema económico a la hora de construir un edificio sostenible, los propietarios deben tener una actitud positiva y procurar un buen mantenimiento.
La arquitectura sostenible está hecha para la sociedad; es una relación de cooperación, el edificio conferirá al usuario un gran ahorro, siempre y cuando el usuario le de al edificio un buen mantenimiento.
RAFAEL MONEO
Presentó una monografía de sus numerosas obras, y nos explicó obra a obra su trayectoria personal y laboral.
La selección arranca con una obra de finales de la década de 1960, el edificio de viviendas Urumea en San Sebastián, y finaliza con la ampliación del Museo del Prado en Madrid, inaugurada en octubre de 2007. Entre ambas media una sólida carrera arquitectónica muy bien ilustrada por las veintiuna obras recogidas en la monografía. Cada proyecto viene acompañado de ilustraciones de referencia, planos de los edificios y reportajes fotográficos de cada una de las obras. Los escritos sobre las obras seleccionadas funcionan como memorias aclaratorias de los proyectos, como declaraciones de intenciones y, en ocasiones, también como enunciados de los grandes problemas de la labor arquitectónica.
El conjunto pone de manifiesto la manera de entender la arquitectura del propio Moneo, de modo que la selección de edificios construidos permite dilucidar aquellas cuestiones que más han interesado al arquitecto y que conectan con cada una de las preocupaciones en las que se ha centrado el debate arquitectónico de las últimas décadas. Este volumen puede leerse, en definitiva, como una crónica ejemplar de los intereses teóricos en los que se ha visto inmersa la arquitectura durante los últimos cuarenta años.
Moneo, defensor de las nuevas tecnologías y de las comunicaciones, este arquitecto ha seguido una trayectoria laboral espléndida, que sirve de modelo para cualquier arquitecto.
JOSE RAMON SIERRA
FERNANDO NAVARRO
Los arquitectos tienen la función de crear espacios que no contribuyan a aumentar este problema, creando edificios que sean eficientes desde el punto de vista energético y desarrollando una arquitectura sostenible.
Esto es un reto para los arquitectos de este nuevo siglo, ya que este problema hay que detenerlo en la medida de lo posible.
Los principios básicos que deberían de seguir las nuevas ciudades son: disminuir el carbono que expulsamos a la atmósfera y los residuos, utilizar transportes públicos, construir con materiales locales, consumir alimentos locales, proteger y no malgastar el agua, mantener un habitat natural y vida salvaje, fomentar la cultura y el patrimonio histórico, conservar la equidad y el comercio justo, tener siempre salud y felicidad.
Comprometámonos a cambiar esto para que las generaciones futuras puedan disfrutar de una arquitectura que no empeore el planeta en el que viven.
ALBERTO DONAIRE
La arquitectura es un arte que debemos aprender a plasmar a través de los dibujos. El dibujo a mano alzada es fundamental a la hora de llevar al papel aquello que tenemos en la mente; si nuestra capacidad de dibujar es alta mejor será el resultado final, ya que habremos hecho una “copia” de la idea que teníamos en la cabeza. El dibujo es parte de nuestra naturaleza.
La geometría juega también un papel fundamental a la hora de proyectar, ya que nos pone en contacto directo con la forma.
El dibujo y la geometría es parte de nuestro aprendizaje, al igual que conocer el espacio y poder tener una percepción real de éste. Por ello, a la hora de distribuir el espacio de una edificación nos centraremos en la función y de esta manera tendremos diferentes percepciones de un mismo espacio.
Cuanta más experiencia acumulemos a lo largo de la vida, más creatividad conseguiremos y mejor serán nuestras ideas.
La arquitectura es un arte en movimiento, los arquitectos actuales aceptan y transforman la arquitectura pasada, siempre respetando lo que algún día fue una referencia, y desarrollando nueva arquitectura que ayude siempre a mejorar lo ya existente.
miércoles, 9 de febrero de 2011
Reflexión final.
Reflexión final - Manuel Jesús Alba Sánchez
semana 11 Reflexión paralela - Ismael Rodríguez López
Reflexión final sobre el curso.
El paso por Proyectos I me ha ayudado primero a introducirme en la carrera, a tapar lagunas mentales que tenía acerca de la arquitectura, a conocer las obras y pensamientos de arquitectos más punteros de los últimos tiempos y a desarrollar la capacidad de dar respuestas a problemas pensando en arquitectura ,sin recetas. Todo esto conseguido desde el trabajo diario en casa y las horas de taller que al final creo que todos hemos creado un clima ameno y de trabajo. Donde se puede compaginar el esfuerzo con el pasarlo bien.
Semana 12 Reflexiones paralelas - Ismael Rodríguez López
Reflexiones tras acabar el traje
Al principio todo eran risas, todos nos preguntábamos qué tenía que ver un "disfraz" con la arquitectura. Según íbamos elaborando nuestro traje-social, nos íbamos percatando de cuanta relación tenía y no sólo en el sentido del presupuesto, que teníamos que ser precavidos ya que contábamos con el de nuestro bolsillo, sino por la relación entre el proyectista y el objeto. Al igual que un proyecto de un edificio, en el traje surgían problemas que teníamos que resolver, además teníamos que tener en cuenta que cumpliera determinadas funciones al igual que un edificio y por último, vender nuestro traje, presentarlo al público el último día en el desfile.
Un trabajo que nos ha acercado más a la arquitectura. A la forma de ver, interpretar y por último proyectar.









